AL ENTRAR OS SALTARÁ LA PÁG. DE PUBLICIDAD ADFLY, POR FAVOR ESPERAD 5 SEGUNDOS Y DADLE A "SALTAR PUBLICIDAD"
ARRIBA A LA DERECHA. LO SENTIMOS, ESTA LA COSA MUY MALA.



REAL DEBRID DESCARGA DE MAS DE 100 PAGINAS DE DESCARGA COMO PREMIUM POR MENOS DE LA TERCERA PARTE DE LO QUE CUESTA UNA SOLA CUENTA PREMIUM

jueves, 29 de diciembre de 2011

LOS MEJORES DISCOS DEL 2011



Para terminar el año aquí tenemos la lista de nuestros albums favoritos, que ya decíamos hace un año, como todas es una lista subjetiva que arrastra los gustos de los que hacemos disconcierto, por lo que sigue sin haber rap ni tampoco un par de discos que encabezan muchas listas, recuperando cosas que en los ochenta todos despreciábamos y que ahora a nosotros, por mucho que ciertos medios cools digan que es la más, siguen sin gustarnos. Como ya hiciéramos un año atrás, la lista consta de 10 puestos, que no de 10 discos, pues nos tomamos la licencia de poner por puesto los que nos apetece, facilitándonos el trabajo y elevando hasta 22 el número de albums de este año, muy por encima del 2010, demostrando que para nosotros este año ha sido muy superior musicalmente, además al final de la entrada os dejamos unos cuantos discos más que hemos estado a punto de incluir y que seguramente con el tiempo nos arrepentiremos de no haber incluido, que el paso del tiempo es muy importante a la hora de saborear un disco, haciendo que algunos mejoren y otros empeoren. Los discos llevan un enlace a su crítica, y los que no comentamos en su momento llevan una pequeña reseña.Enlace

-----------------
DISCOS DEL 2011 PARA DISCONCIERTO ------------
----------------------------------------------------------------------------------


1. GIRLS - FATHER, SON, HOLY GHOST
La agradable sorpresa se ve confirmada con un segundo disco, donde el eclecticismo y el control de muchas ramas del pop y el rock de siempre, aumentan las posibilidades al infinito. Pop de los 50´s, 60´s o 70´s, hard rock 70´s, folk clásico o indie actual todo se une para un disco irresistible, los tres que le siguen se han quedado cerca ,pero este es nuestro disco del año.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/09/critica-girls-father-son-holy-ghost.html


2. + ARCTIC MONKEYS - SUCK IT AND SEE
Que fueran un hype en su momento, no justifica ya que se haga de menos a un grupo que es capaz de firmar un disco con tanta clase como este. Un lujo tanto en terrenos pop como rock.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/06/critica-arctic-monkeys-suck-it-and-see.html

+ P. J. HARVEY - LET ENGLAND SHAKE
Tremenda nueva manera de mostrar su furia, contenida pero latente. Disco político, disco pop, disco rock, disco folk, de todo un poco y todo bien. Una grande en plena forma.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/03/pj-harvey-let-england-shake.html

+ THE WAR ON DRUGS - SLAVE AMBIENT
Reconstruyendo con personalidad el sonido clásico americano y aquí acercándolo a un sonido moderno y apto para más públicos.Poco más abajo su compinche los sigue de cerca.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/08/critica-war-on-drugs-slave-ambient.html


3. + BON IVER - BON IVER
No alcanza a su debut, pero se queda cerca y lo hace evolucionando, arriesgando con un sonido más denso, que despeja cualquier duda sobre su valía y le amplia horizontes
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/06/critica-bon-iver-bon-iver.html

+ THE BLACK KEYS - EL CAMINO
Grupo imparable, disco irresistible. Blues, soul, funk, sonido clásico y actual a partes iguales de un duo con una carrera tan sólida que ya nadie espera un tropiezo.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/12/critica-black-keys-el-camino.html


4. + KURT VILE - SMOKE RING FOR MY HALO
En el mismo camino que sus amigos de The War On Drugs, sirviéndose de los clásicos de la música americana para crear un sonido personalísimo y actual.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/03/kurt-vile-smoke-ring-for-my-halo.html

+ ST. VINCENT - STRANGE MERCY
Una impresionante voz guiada por unas alucinantes guitarras lideran un álbum pop lleno de variadas influencias que incluso llegan al rock sinfónico.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/09/critica-st-vincent-strange-mercy.html


5. + ATLAS SOUND - PARALLAX
Bradford Cox es de los que tampoco falla, y con Atlas Sound no para de crecer, como este disco que crece y crece atrapándonos con su pop cálido.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/12/critica-atlas-sound-parallax.html

+ PANDA BEAR - TOMBOY
Mostrándose algo más cálido y luminoso que en sus últimos trabajos tanto en solitario como con Animal Collective, logra seguir a gran nivel tras dos obras maestras.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/05/critica-panda-bear-tomboy.html


6. DISCO LAS PALMERAS! - NIHIL OBSTAT
Ya avisábamos de que lo tendrían difícil en las listas de fin de año, gallegos, discográfica pequeña, optando por la contundencia... Duele ver discos de estilo noise shoegaze con mucha menos personalidad mejor valorados, pero el mercado nacional esta así. Disco nacional del año.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/08/critica-disco-las-palmeras-nihil-obstat.html


7. + FLEET FOXES - HELPLESSNESS BLUES
Confirmando muchas de las virtudes de su debut, algo por debajo de aquel, con un sonido menos inmediato pero mostrando ese folk preciosista de intrincadas melodías en cada tema.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/05/critica-fleet-foxes-helplessness-blues.html

+ TOM WAITS - BAD AS ME
El que nunca falla, un genio repasando sus logros, acercándose a su cara más cruda y a la más dulce a partes iguales, no es ni de lejos su mejor disco, pero a su nivel eso no importa mucho.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/11/critica-tom-waits-bad-as-me.html

+ WILCO - THE WHOLE LOVE
Estrenando discográfica propia, aún quedan lejos sus mejores obras, pero en su caso los momentos en que se vuelven a acercar a ellas, y aquí los hay, son más que suficientes.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/09/critica-wilco-whole-love.html


8. + LISABÖ - ANIMALIA LOTSATUEN PUTZUA
De nuevo guiados por las letras del escritor Martxel Mariscal, Lisabö firman su mejor disco hasta la fecha concretando un sonido post rock y post hardcore de lujo, mostrando una fiereza brutal desde que las baterías arrastran con fuerza el inicio con la contundente "Oroimenik Gabeko Filma", una descarga de rabia que no cesa ni en los momentos en los que el ritmo se torna más pausado, "Ez Zaitut Somatu Iristen", "Laztan Isilen Diederra" o el inigualable punto final que es "Ezereza Mugak". Consiguen los vascos en este cuarto esfuerzo atraparnos con solo seis canciones largas, que no te dan descanso y te atrapan irremediablemente mientras te preguntas que significará eso que cantan tan desgarradoramente. Su calidad debería minimizar el handicap que les supone cantar en euskera a la hora de obtener un mayor reconocimiento y esperamos que con eso aumente de paso su nivel de producción y no tengamos que esperar otros cuatro años para su próximo álbum.

+ MANEL - 10 MILLES PER VEURE UNA BONA ARMADURA
Aún más preciosista y cuidado que su debut, no hace si no confirmarlos como unos excelentes músicos y que canten en catalán no debería ocultar a nadie que unos magníficos letristas.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/03/critica-manel-10-milles-per-veure-una.html

+ RUSSIAN RED - FUERTEVENTURA
Muchos se lían hablando de las tendencias políticas de Lourdes Hernandez, o de que si su música sale en anuncios. Pero eso no tiene nada que ver con un excelente segundo disco mucho más pop.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/05/critica-russian-red-fuerteventura.html


9. JOSH T. PEARSON - LAST OF THE COUNTRY GENTLEMAN
Es Josh T. Pearson un personaje extraño dentro del mundo de la música, pocos le recordaran como el líder del grupo Lift To Experience, con el que público un magnífico debut hace ya 10 años y no se volvió a saber nada de el hasta la publicación ahora de este trabajo que recuerda a aquel en su tema inicial, por la clara influencia de Jeff Buckley, "Thou Are Loosed" para despues desarrollar en los otros seis temas que lo componen, un tratado de folk desnudo y desgarrador, de aires clásicos y deudor del Neil Young más intimo. Un álbum llevado por el arrepentimiento y el dolor, tan sinceros que incluso duele, lejano de cualquier aire cool, incluso de ese nuevo folk que triunfa en muchas listas como esta, de digestión difícil con temas muy largos y ritmo monótono, no apto para todos los públicos y prohibido para los no fans del country folk más tradicional, un disco para escuchar solo en ciertos momentos de ciertos días, pero que ahí se muestra monstruoso y que cuando te atrapa se convierte en imprescindible. Ni idea de si tardaremos diez años más en volver a saber de él, esperamos que no.


10. + MY MORNING JACKET - CIRCUITAL
Tras un error han sabido levantarse, y sin dar marcha atrás del todo, demostrando lo que mejor hacen, sin perder esas ganas de ser diferentes que los hace especiales.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/06/critica-my-morning-jacket-circuital.html

+ NACHO VEGAS - LA ZONA SUCIA
Mostrándose más amable y extrañamente optimista vuelve a conseguir que luzcan sus melodías clásicas y sus inigualables letras. No es su mejor disco, pero con él también da igual.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/03/critica-nacho-vegas-la-zona-sucia.html

+ RADIOHEAD - THE KING OF LIMBS
Que sí, que sí, que no es ni de lejos de sus mejores discos, pero ¿es que no os ha quedado claro ya? Como con algún otro de la lista, su nivel es tal, que les llega de sobra.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/02/critica-radiohead-king-of-limbs.html

+ SMITH WESTERNS - DYE IT BLONDE
De los grupos revival con aire de hype que optaban a estar aquí nos quedamos con ellos porque su menos habitual acercamiento al glam tiene un encanto irresistible en todos los temas del disco.
Crítica http://disconcierto.blogspot.com/2011/02/critica-smith-westerns-dye-it-blonde.html



Aquí acabamos, no sin antes repetir que estas listas dependen mucho del momento en que se hacen y que tenemos claro que en unos meses, nosotros mismos la cambiariamos y añadiríamos algún disco que hemos barajado hasta el final como los de BEIRUT, NUDOZURDO, PAINS OF BEING PURE AT HEART, THE DECEMBERISTS, THE HORRORS, VERONICA FALLS ...








lunes, 26 de diciembre de 2011

CRÍTICA : THE BLACK KEYS - EL CAMINO


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 8,3

Ya en nuestra lista de mejores del 2010 nombrábamos el anterior trabajo de The Black Keys como un disco que se había quedado fuera por poco, con el paso del tiempo, tan importante a la hora de juzgar un disco, Brothers se ha convertido en una de las más grandes faltas de aquella selección. Ahora, casi un año después, ya podemos afirmar que dentro de unos días este El Camino no faltará en la nueva lista de lo mejor de este año que ya se termina, y no lo hará porque, tras un cierto éxito alcanzado con Brothers, parece que Dan Auerbach y Patrick Carney no querían muchos agobios, optaron por una grabación rápida y un productor con el que ya habían trabajado como Danger Mouse, para obtener un séptimo álbum sencillo y amable (hay quien ve en esto un defecto respecto a Brothers), que de un plumazo elimina los pocos errores de su antedecesor, recortando sus excesos y concretando, en menos de 38 minutos y medio, toda la evolución que de manera lenta pero segura guía la carrera de los americanos.
Hay muchas maneras de evolucionar para un grupo, pero la forma de ir ampliando lentamente las constantes de tu sonido, esta favoreciendo mucho a The Black Keys. Sin abandonar en ningun momento el sonido blues rock, con influencias de todas las épocas (desde el maestro Robert Johnson a Jimi Hendrix, Derek And The Dominoes, Canned Heat, ZZ Top, Led Zeppelin... o más modernos como Jon Spencer Blues Explosion o White Stripes), que les acompaña desde su debut, han ido sumando cada vez mas influencias de funk y soul arropadas por coros pop, de tanta calidad que aquí, desde el momento en que la batería empieza a marcar desenfrenadamente el ritmo, con la única pausa en todo el álbum de la ledzepeliana "Little Black Submarines", la mezcla se muestra casi perfecta, puro groove. Una mezcla que a veces se decanta más al lado del puro blues como en "Money Maker" o "Run Right Back" y otras más al funk y soul como en "Sister" o "Stop Stop", pero que en casi todo el minutaje se muestra de un equilibrado que asusta, logrando sonar irresistible y regalándonos hitazos como la inicial "Lonely Boy" (tremendo video para acabar de convertirla en uno de los temas del año) o la excepcional "Nova Baby". En definitiva es este un trabajo más accesible de lo que acostumbran, algo que podría parecer negativo, pero que no lo es, porque consiguen que no sobre practicamente nada, con todas las canciones a gran altura, al que quizás podríamos achacarle cierta monotonía rítmica, que podría haber subsanado otro baladón setentero como "Little Black Submarines" en la segunda mitad del disco, pero poco más.
Una de las mejores cosas que podemos decir de Auerbach y Carney a estas alturas, es que si juntamos a diez fans del grupo y le preguntamos por su mejor álbum (para mi es Rubber Factory), podemos apostar que se nombrarán tres o cuatro de los siete, porque de momento no han tenido más que logros en su cuenta y todo con un ritmo de producción envidiable, pues pocos pueden presumir de siete álbums de estudio en menos de diez años. Muchos criticarán El Camino con respecto a Brothers por motivos que nosotros alabamos, pero pocos o ninguno dirán que no les gusta. De hecho, estamos convencidos de que solo a alguien que nunca ha sido fan del rock clásico le puede disgustar este disco.

viernes, 16 de diciembre de 2011

CRÍTICA : KATE BUSH - 50 WORDS FOR SNOW


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,3

La publicación seis años después de un nuevo trabajo de Kate Bush ha tenido una excelente acogida entre la, a veces, impredecible prensa musical actual, hasta el punto de que posiblemente, sea uno de los que mejor trato esta recibiendo en toda su carrera. Es 50 Words For Snow un disco notable sin duda, pero no es ni por asomo lo mejor de su carrera y siendo justos no es que sea muy superior a su anterior Aerial, que paso con más pena que gloria para muchos de esos medios, que parecen haberse enterado ahora, de la enorme influencia que ha tenido en algunas de la más importantes artistas de los últimos quince años (Bjork, P.J. Harvey ...) y en algunas de sus más recientes favoritas (St. Vincent, Florence Welch ...). Lo cierto es que este nuevo álbum tiene los suficientes aciertos como para confirmar ese estatus de gran artista que merecidamente se ha ganado y algún fallo, que no le permite convertirse en un disco tan sobresaliente como alguno de sus trabajos clásicos.
Entre lo mucho positivo que contiene el disco, destaca la tremenda apertura estilística que ha alcanzado la de Kent. Desde un principio se caracterizó por dominar muchas influencias, desde el pop, folk o el rock sinfónico ... pero en este álbum podemos hablar sin problemas de todo eso más jazz, new age, o art rock, todo filtrado por su marcada personalidad. Comienza el álbum con tres temas "Snowflake", "Lake Tahoe" y "Misty" que duran a un ritmo pausado casi 35 minutos, algo que les perjudica en algún momento de bajón y que dejan claro que este es un disco exigente y nada amable, aún con todo, las escuchas acaban por descubrir tres canciones preciosas, que acabarán por acompañarnos en muchos días de ese invierno tan protagonista en este trabajo. El cambio de ritmo en el adelanto "Wild Men" nos muestra a una Kate Bush una vez más acercándose a dos de sus más grandes referentes Peter Gabriel y David Bowie, consiguiendo un tema mucho más contagioso que sus predecesores y con un estribillo que seguro que los Tv On The Radio consideran que deberían haber compuesto ellos para mejorar su último disco. La delicadeza y sencillez de "Among Angels" despiden el álbum de manera inmejorable, con un piano y una voz perfectas.
La parte negativa que no deja alcanzar el sobresaliente al álbum se encuentra, además de algún exceso en la duración de los temas que no favorece, en los dos duetos sonados del álbum. "Snowed In At Wheeler Street" con Elton John, aunque se muestra atractiva en un principio, transcurre muy monótona y repetitiva y siempre da la impresión de que le falta un cambio, un algo que esperas durante más de ocho minutos y no llega. La titular "50 Words For Snow" con el actor Stephen Fry recitando esas 50 palabras, es simple, pesada y ridícula a más no poder, tanto que incluso duele verla incluida en un trabajo de este nivel y su larga duración estropea bastante la valoración global del disco.
Sin duda Kate Bush ha entrado en esa categoría de artistas grandes, de los que siempre esperamos lo mejor y es ahora reconocida por todos. Quizá quedará un peldaño por debajo de los nombres míticos de la historia de la música, pero en esto tendrá más que ver algo que también la acerca al gran Peter Gabriel como es su escasísima producción, que con la calidad de discos como este, la de los anteriores o seguro de la de los que vendrán.

jueves, 1 de diciembre de 2011

CRÍTICA : ATLAS SOUND - PARALLAX


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,7

La evolución del sonido de los proyectos de Bradford Cox, tanto con Deerhunter como en Atlas Sound su proyecto en solitario, ha sido bastante similar en el sentido de que la instrumentación se ha ido ablandando paulatinamente, caminando hacía una suavidad impensable cuando la banda presentó Turn It Up Faggot. Ese camino se completa en este Parallax, sin duda el más dulce y amable trabajo de todos los publicados por Cox, donde al igual que comentábamos en la crítica de Halcyon Digest, se deja llevar por influencias de todas las épocas del pop y el rock, para conseguir de nuevo un gran álbum, aquí de tonalidad relajada guiado por su hipnotizante voz, con un conjunto de temas que, como ocurre en todos sus trabajos, crecen ilimitadamente con cada escucha y que crean un sonido cada vez más personal.
Dentro de esa sonoridad suave de la que hablamos y que recorre todo el disco, podemos distinguir entre un conjunto de temas algo más lentos y otra parte que, sin grandes estruendos, acelera el ritmo. Los primeros son medios tiempos donde Cox se pasea por influencias que van desde el pop más clásico hasta esa electrónica ligera que tan bien utiliza. Al igual que en el último trabajo de Deerhunter nombrábamos a Animal Collective (en sus canciones más lentas) aquí repetimos, y añadimos que la comparación se puede extender hasta algunos cortes del nuevo disco en solitario de Panda Bear en temas como "Amplifiers" y sobre todo la gran "Te Amo", con sus ritmos cálidos con delicada base electrónica. También "Modern Aquatic Nightsongs" encaja perfectamente en la comparación anterior aunque aquí con un punto más experimental, como el que tienen "Parallax", "Doldrums" o "Flagstaff", que se diferencian por su tono mucho más frío. El adelanto "Terra Incognita" es de este grupo de canciones pausadas la más diferente y una de las más destacadas, delicada desde una instrumentación preciosista con bonitas guitarras y un claro inicio folk que torna en un luminoso final pop. Repartidas sobre todo en la segunda parte del álbum se encuentran los cinco temas más rápidos del álbum, recorriendo el indie de todas las épocas en las magníficas "The Shapes", "Mona Lisa" o "Lightworks", acercándose a un pop más clásico en "Angel Is Broken" o incluso con el aire de blues-rock moderno de "Praying Men" todas ellas se muestran acertadísimas desde la primera escucha, ejerciendo de contrapunto perfecto a los temas más lentos, consiguiendo dar luminosidad por momentos a un trabajo en principio destinado a la tristeza, con letras que hablan sobre la soledad y dedicado a la fallecida este año, Trish Keenan, vocalista de Broadcast. El conjunto de canciones se muestra sólido y quizás los únicos peros son, que en la primera mitad suenan seguidos cuatro temas de los más reposados, provocando cierta monotonía en el ritmo de esa parte y que incluso en el devenir total del álbum, algún tema más contundente y explosivo podría haber dado una mayor variedad y acabar de redondear un disco sobresaliente.
Nos preguntábamos en la crítica de Halcyon Digest si Bradford Cox se podía convertir en el nuevo rey del indie y si la extraña enfermedad que padece le dejaría, lo cierto es que como comentábamos allí, sigue igual de prolífico y lo que es mejor, sigue dejando sin parar grandes discos a sus espaldas(siete si contamos Microcastle/Weird Era Cont. como uno, más Ep´s y excelentes rarezas que nos regala de vez en cuando). Porque quizás este Parallax no alcance el nivel de los dos últimos de Deerhunter, pero se queda cerca y nos vuelve a mostrar a un compositor detallista, imaginativo y original, con gran bagaje musical e infinitos referentes, lo que hace que en sus críticas ya no nombremos artistas concretos sino estilos, y que ha sido capaz de construirse un estilo propio sumando todas esas virtudes. Quizás él mismo ya nos ha contestado.

lunes, 21 de noviembre de 2011

CRÍTICA : FLORENCE + THE MACHINE - CEREMONIALS


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 6,7

Era lógico el revuelo que ha creado la publicación de Ceremonials, el éxito de Lungs, con algún tema como "Dog Days Are Over" convertido en hit, provocó expectación ante la dirección que tomarían Florence + The Machine para este segundo esfuerzo. Lo cierto, es que unas declaraciones de Florence Welch adelantando más soul y menos indie, parecían aclarar algo de lo que los fans encontrarían, pero el caso es que poco ha cambiado estilísticamente respecto al debut, y a pesar de mantener casi todas las virtudes de aquel, este álbum queda por debajo, es un buen disco, pero no un disco notable como era Lungs. Porque a pesar de que las variaciones que han incluido son pocas, lo cierto es que ninguna beneficia a las canciones. No sabemos si ha sido por esa intención de buscar un sonido más soul, pero lo cierto es que debido a ciertos excesos, se ha perdido algo de frescura, y eso para un grupo que arrastra un sonido denso, tanto instrumental como vocalmente, es muy importante, pues es fácil arrastrar cierta monotonía cuando se fuerza demasiado la búsqueda de hacer destacar los puntos fuertes del grupo.
Siendo positivos, no es difícil encontrar en Ceremonials las virtudes más destacadas del grupo, sigue estando una de las voces femeninas más impresionantes del mundo, una base instrumental sólida y espectacular a la vez, y la facilidad para, partiendo de clásicas del pop rock de los últimos tiempos (aquí sobre todas Kate Bush), conseguir espectaculares melodías que atrapan desde la primera escucha. Temas como la apabullante "What The Water Gave Me", la maravillosamente ochentera "Lover To Lover" donde la Welch se acerca completamente a Annie Lennox, la potente "Heartlines" o la preciosista "All This And Heaven Too" muestran todas esas virtudes que hicieron triunfar su debut. La parte negativa esta en esa perdida de frescura de la que hablamos, una falta que hace que temas tan atractivos como "No Light, No Light" o "Seven Devils" no se lleguen a redondear y se pierdan entre un exceso de coros y cargada instrumentación. Peca el álbum de alargar la duración en los temas (algo que a nosotros nunca nos molesta si es necesario), ese minuto y medio de más que duran los temas con respecto al primer disco, no le han sentado bien, como tampoco una producción demasiado rebuscada y recargada, obra de nuevo de Paul Epworth, aquí también co-compositor de muchos de los temas, con algunos como "Only If For A Night","Never Let Me Go" o "Spectrum" que los acercan demasiado a otras de sus producciones como Adele, y a un pop soul blando propio de listas de éxitos que los aleja demasiado de influencias antes más reconocibles como P.J. Harvey o Joanna Newsom.
Para terminar, aclaramos que nunca pensamos que Florence + The Machine fuesen a ser un estandarte del indie rock, pero sí que los imaginábamos como un grupo fresco que aprovechara sus cualidades circulando no solo por sendas pop, sino adentrándose también en el rock y el folk. Parece que no es ese el camino que van a seguir, y aunque supone una decepción comprobar que se han excedido en potenciar alguno de sus puntos fuertes, como la capacidad de jugar con la voz de Florence Welch o el innegable talento para cubrir los temas con una completísima instrumentación, haciéndolos perder parte de su encanto, no quita para reconocer que este Ceremonials es un disco destacado dentro de ese pop de producción cuidada que se acerca a un público amplio, y que merece el éxito que seguro obtendrá.

lunes, 14 de noviembre de 2011

CRÍTICA : TOM WAITS - BAD AS ME


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,5

Siete años han pasado desde que Tom Waits publicara su último trabajo de estudio con material completamente nuevo, mucho tiempo sin duda. Aunque la extensísima recopilación de Orphans, hace cinco, nos permitió disfrutar del genio de Pomona ampliamente, ya había ganas de nuevo de arrastrarnos en ese fango de blues, rock y folk de arrolladora personalidad, que ha conseguido llevarlo a ser uno de los pocos que ha creado un estilo único y propio. Para su regreso ha dejado a un lado la experimentación sonora que destacaba en sus últimos trabajos, para sonar más a sí mismo que nunca. En esa decisión se encuentra lo mejor y lo peor que podemos decir de Bad As Me, repleto de canciones intachables que suenan a clásico desde la primera escucha, supera a su antecesor, el gutural Real Gone, pero le falta ese punto de sorpresa, que si contenían por ejemplo los superiores Mule Variations o Alice/Blood Money. Queda pues un álbum que no se situará en el podio de su discografía, pero que alcanza sobradamente el notable y se afianza entre lo más destacado del año, como siempre que Waits entra en el estudio, confirmándolo como un tipo que nunca falla.
La primera parte del disco contiene la mayor parte de temas acelerados, acertadas explosiones de ese blues-rock arrollador al que tan bien le sienta la inigualable voz rota de Waits, como la excelente apertura "Chicago", "Raised Right Men" y "Get Lost", que parecen marcar un ritmo rápido aunque pronto dejan paso a temas pausados que marcan el camino en el resto del álbum (seis de los últimos nueve temas son lentos), y es curiosamente insertadas en medio de esas canciones más paradas donde encontramos los mejores temas movidos, la titular "Bad As Me" vacilona y contagiosa a más no poder, la rockera "Satisfied" tremenda desde la primera escucha, con unas arrolladoras guitarras de Marc Ribot y Keith Richards (recuperado de nuevo en unos cuantos temas y que se habrá divertido con la referencia a él y Jagger de la letra) y un Waits desbocado que derrite el cemento cada vez que suelta un "when i'm gone", y la simplemente salvaje "Hell Broke Luce". La fantástica parte rockera del álbum tiene su contrapunto en una extensa coleccion de baladas, que recorren los caminos clásicos del autor, desde el punto blues de la excelente "Face To The Highway",pasando por el aire de pianista al fondo de un bar oscuro a última hora de "Kiss Me" y "Pay Me", al toque country de "Back In The Crowd" y la desgarradora "Last Leaf",hasta el aire de villancico de "New Year´s Eve", y curiosamente también la mejor es la que se encuentra incrustada entre las canciones aceleradas del principio, ese perfecto tema de banda sonora de clásico de David Lynch que es "Talking At The Same Time". Para los más fans, la edición limitada de lujo incluye un segundo cd con tres temas extras, todos medios tiempos como "She Stole The Blues" y "After you Die" con sonoridad algo más rebuscada, aunque sin llegar a experimentos pasados, y "Tell Me" sencilla y acertadísima canción que bien merecía pertenecer al primer disco.
Es pues este Bad As Me, un trabajo donde el dúo compositivo que forman Waits y su esposa Kathleen Brennan, muestran todas las caras de los ya casi cuarenta años de carrera del artista de manera precisa y serena. Un álbum, que nos vuelve a demostrar que todo el reconocimiento que recibe es poco y que toda la admiración que levanta entre sus compañeros (además de Richards , vuelve a colaborar Les Claypool en un tema y se incorpora Flea en un par de temas) es merecida, gracias a una de las carreras más sólidas y regulares que existen en la historia del rock.

lunes, 7 de noviembre de 2011

CRÍTICA : WILCO + JONATHAN WILSON - AUDITORIO MAR DE VIGO 04/11/2.011


PUNTUACIÓN (SOBRE 10) - 8,2

Mientras esperábamos la apertura de puertas del Auditorio Mar De Vigo, no podía parar de pensar en que el concierto de Wilco se llevaría la máxima nota otorgada hasta ahora en este blog. Aunque la opinión preconcebida es la peor enemiga de una crítica, lo cierto es que recordando anteriores conciertos de los americanos, sin ir muy lejos el de hace un par de años en Santiago de Compostela de características muy similares a este, estaba convencido de que la noche nos acercaría de nuevo al grupo que se ha convertido en la máquina perfecta, sin duda uno de los mejores directos, si no el mejor, que actualmente existen en el planeta. Como se puede ver y aunque el concierto se lleve una estupenda nota (la mejor para un directo que hemos dado, eso sí), no ha sido así, y dándole vueltas al concierto nos hemos dado cuenta de que poco ha tenido que ver el grupo con ello. Diferentes razones hacen que este no sea nuestro favorito de los conciertos de Wilco, la primera una circunstancia personal, no nos gustan los conciertos sentados, nos paso hace dos años y aún más nos ha disgustado esta vez, dado que el grupo optó por el setlist más musculoso de toda la gira española, que hizo que los ya de por sí bastante justos asientos del auditorio, con poco espacio entre ellos, insufribles para gente alta, se convirtieran en un suplicio durante muchas partes del concierto (desde aquí un sobresaliente a los que en las primeras filas se levantaron para el inicio del concierto con "Art of Almost" y "I Might", imposible disfrutarlo a tope sentados). La segunda también tiene que ver con el escenario, y aquí quiero ser cauteloso, pues hace dos años también en el Palacio de Congresos en Santiago hubo voces críticas y nosotros sin embargo disfrutamos de un sonido perfecto, pero a pesar de tener una excelente situación centrados y en la mitad de la mitad delantera del graderío, nos llevamos la impresión de que el auditorio no aguanto del todo bien esas partes musculosas de las que hablamos, y la acústica se resintió por momentos, pero parece que a otros la acústica les pareció perfecta, de ahí lo de la cautela. La tercera razón sigue en terrenos del sonido, pues hubo fallos en el amplificador de Jeff Tweedy en la primera parte del concierto, y se le notó incomodo con ellos aunque se solucionaron, nosotros creemos que volvieron en los bises, momento en que la banda se lió a guitarrazos sin cesar, y esos fallos se juntaron con esa dificultad del auditorio que contábamos de aguantar aquel torrente sonoro y aunque a pocos pareció importar con la fiesta que nos habían montado estos genios para aquellos momentos, lo cierto es que la parte final del espectáculo se vio empañada por un exceso de distorsión y acoples. Por eso para nosotros la máquina perfecta sonó un pelín menos perfecta que otras veces.
La fiesta comenzó puntual, Jonathan Wilson, experimentado músico de estudio y productor, aunque no lo parezca, deleitó a un público aún a medio llegar, con ese sonido sesenta-setenta de la California de Laurel Canyon, mezclado con un puntito de los Pink Floyd mas calmados que recorre su segundo (sí segundo, tenía ya un disco publicado que aquí nunca llegó) disco en solitario Gentle Spirit. Agradó a pesar de las prisas con que acabó su actuación, dejándose el mejor tema de su disco, la cien por cien Neil Young "Valley Of The Silver Moon", en el tintero. Las prisas de Wilson se confirmaron cuando Wilco salto al escenario 15 minutos antes de la hora, a los miembros de la gira les esperaba un largo viaje en autobús tras el show, y no era cuestión de alargar más de lo necesario la espera. Sin concesiones a la galería, el sexteto para sorpresa de todos empezó con "Art Of Almost", contundente, precisa y con el espacio perfecto para que Nels Cline empezara su espectáculo de punteados espasmódicos, y continuo del tirón con la contagiosa "I Might", dejando claro que este iba a ser el concierto más diferente de todo su paso por España. Continuaron dando espacio a su lado más experimental juntando tres joyas como "Ashes Of American Flags","Bull Black Nova" y "I'm Trying To Break Your Heart", calmando un poco la excitación del inicio y mostrando que Jeff Tweedy no estaba de todo cómodo con su amplificador, después incluso paró el concierto para que se lo arreglaran, lo que dio paso a sus primeras charlas con el público, siempre repletas de ironía y buen humor. A nosotros a esas alturas ya nos parecía que la acústica estaba sufriendo en las partes potentes, pero cuando le arreglaron el problema (aunque el no quedo del todo contento, comento que no tocaba más la guitarra cuando la dejó, como siempre, para cantar "Hummingbird") pensamos que era por eso. Aún con todo el asunto de los problemas, la incomodidad de Tweedy no les impidió dejar una impresionante "One Wing" , o acercarse de nuevo a su último trabajo, con la delicada "Black Moon" y la guitarrera "Born Alone", para tras la siempre adorable "Hummingbird", dar una sorpresa al público juntando el tema que da titulo a su nuevo trabajo con un tema de su debut que no estaban interpretando últimamente, "Box Full Of Letters". A partir de ahí, con el grupo ya entonado y con Tweedy más cómodo llego lo mejor de la noche, si olvidamos "Capitol City" uno de los temas más prescindibles del álbum y de su directo, sonaron perfectas e insuperables, "Hanshake Drugs", uno de los mejores temas de la banda, "Jesus, Etc." la belleza hecha canción, "Impossible Germany", con de nuevo el impresionante Cline, más uno de los mejores juegos a tres guitarras de la historia de la música en su apoteósico final, de lo más celebrado por el público, y para sorpresa la enorme "Misunderstood", que tampoco venían tocando, parece que sustituyó a "One Sunday Morning" puede que por la petición de un fan a Tweedy, que consiguió como siempre volver loca a la gente con sus arrolladores Nothing finales. Muy pocos en el mundo pueden firmar algo tan perfecto como lo que se acababa de vivir, todos nos emocionamos y tuvimos claro que era el momento de quedarnos en pie cuando el grupo volvió para los bises. Lo hicieron decididos a no bajar la adrenalina y de nuevo variando con respecto a sus anteriores bolos, juntaron seis bises acelerados sin ningún tema que rebajara el ritmo. El problema fue que toda la potencia que desarrollaron a base de guitarrazos y con Glen Kotche desenfrenado a la batería, provoco un bajón en la calidad del sonido, con el auditorio retumbando y alguna guitarra y teclado distorsionando. No mermó esto ni un ápice la euforia del grupo ni del público, más bien demostró que temazos como "Dawn On Me", "A Shot In The Arm","I'm The Man Who Loves You", "Heavy Metal Drummer", "Monday" y "Outtaside" son irresistibles en directo. Terminaron así con dos horas de concierto, dos horas que mientras a la mayoría de los grupos más reconocidos del indie cool del momento se les hacen inalcanzables, a Wilco se le quedan cortas y te dejan esa sensación de salir pensando que ojalá hubieran tocado (ponga aquí los temas que desee), "At Least That´s What You Said", "Spiders", "Company In My Back", "Via Chicago", "Kamera", "One Sunday Morning", "Sunken Treasure" ...
Sin duda esa opinión preconcebida que llevabamos al concierto nos jugó una mala pasada, esperábamos el concierto perfecto y nos gusto algo menos que anteriores citas con los de Chicago a pesar de que hubo momentos majestuosos, pero es lo que tiene haber llegado al grado de compenetración que han alcanzado estos seis estupendos músicos, con dos como Cline y Kotche, entre lo mejor del mundo en sus instrumentos y un líder tremendo como Jeff Tweedy, de ellos ya solo esperas lo sublime. Seguirá, por que es inevitable, esa corriente de moda entre sus detractores de acusarles de sonar demasiado perfectos, de que son muy buenos tocando pero les falta garra, ya se sabe, son escusas vanales de quien no puede explicar por que no los disfruta (por otro lado algo lícito, sobre gustos ...), explicaciones sin sentido que todos hemos escuchado muchas veces sobre grandes artistas, que si es muy bueno pero le falta algo, que si tiene mucha fuerza pero le falta alma, que si, que sí, que un grupo impresionante en directo, incluso aunque no sea el mejor día.

lunes, 31 de octubre de 2011

WILCO EN VIGO : CAMBIO DE RECINTO


El concierto de Wilco el próximo 4 de Noviembre en Vigo cambia de lugar, se traslada del Pabellón Das Travesas al Auditorio Mar De Vigo, según a dado a conocer la organización (si se puede llamar así) con una nota en su Facebook. It Happened In ... Vigo que ha sido el nombre con el que se ha bautizado el espectáculo, anuncia su apertura de puertas a partir de las 19:30 horas, sin más información sobre la hora de actuación del telonero Jonathan Wilson y de Wilco.
Aclarado este nos gustaría comentar que la organización (por llamarlo algo) de este evento esta siendo vergonzosa. Faltando pocos días para el concierto no hay ninguna información en su Web y solo un escueto comentario en su muro de Facebook (que muchos no usamos) informa del cambio de recinto. Wilco han agotado el papel en Barcelona, Madrid y San Sebastian con aforos muy superiores a las 2.500 entradas que se pretendían despachar para As Travesas. Dado el cambio al Auditorio Mar De Vigo con aforo para 1.400 personas y al saber que aún quedan localidades, no queda más que relacionar una horrenda organización con nula promoción e inexistente información, con el fracaso en la venta de localidades de uno de los grupos más importantes del mundo que viene además con nuevo disco bajo el brazo. El cambio de recinto además trae consigo el que las localidades serán de asiento, algo no del gusto de todos, más si tenemos en cuenta que así se les pudo ver en su hasta ahora única actuación en Galicia en Santiago. Deja a mayores la duda de que asiento ocuparás, pues las entradas no son numeradas y dada la nula información de horarios más allá de esas 19:30 de apertura de puertas y siendo día laborable, pues dependerá de la suerte el sitio que cada uno obtenga, aunque sin duda la calidad del sonido saldrá muy beneficiada.
Este que se planteaba sin duda como uno de los conciertos del año en Galicia, ha empezado apuntando al fracaso por una paupérrima gestión, esperemos que la calidad del grupo acabe arreglándolo todo.

EDITO 03-11-2.011 - POR FIN SE CONOCEN LOS HORARIOS:

APERTURA TAQUILLAS : 18:30
APERTURA DE PUERTAS : 19:30
JONATHAN WILSON : 20:30 - 21:30
WILCO : 22:00

viernes, 28 de octubre de 2011

CRÍTICA : COLDPLAY - MYLO XYLOTO


PUNTUACIÓN (Sobre 10) - 5,6

La evolución disco a disco de Coldplay ha sido clara y no ha tratado de engañar a nadie, su cada vez más enorme popularidad y las constantes referencias de los medios musicales como los máximos candidatos a sustituir a U2 como la banda más "grande" del planeta lo constatan de manera tan fehaciente como el acercamiento a un pop cada vez más comercial de su sonido. Particularmente nos encantaron sus dos primeros trabajos, desde la preciosista emotividad de Parachutes, llena de facilidad para dar con la melodía perfecta , hasta la facilidad con que llenaron esas melodías preciosistas de una épica grandilocuente en A Rush Of Blood To The Head, un trabajo que para nosotros marcaba también un camino, gracias a hits inapelables como "Clocks" o "In My Place", por el que Coldplay podrían haberse convertido en una de las bandas de estadio más importantes del planeta (para muchos este ha sido siempre un grupo de radiofórmula). Su tercera entrega X&Y demostraba que no querían estancarse, y evolucionó hacía un sonido más recargado que a pesar de algún gran tema resultaba fallido y fue su anterior Viva La Vida Or Death And All His Friends el que continuando por el mismo camino los convirtió definitivamente en una banda de estadio, muchos de sus fans primerizos los abandonaron por buscar convertirse en un grupo de masas y aunque era cierto, no lo es menos que el álbum se mostraba como un acertado conjunto de pop luminoso destinado al gran público. Como decía a nosotros nos gustaban más los dos primeros discos y quizás sea por eso, que este Mylo Xyloto nos ha resultado confuso, pues hemos disfrutado de los temas más lentos donde Chris Martin y los suyos se acercan a sus inicios, pero nos han decepcionado completamente, salvando un par de honrosas excepciones, los temas movidos, más cercanos aquí que nunca al pop comercial, llenos de elementos de electrónica ligera y efectos de producción, pero faltos del talento para redondear las melodías emotivo-épicas que antaño entregaban.
Las canciones de Mylo Xyloto, once si descontamos los tres intrascendentes interludios, se dividen entre los temas más rápidos, que intentando seguir los pasos de su mayor hit "Viva La Vida", buscan la grandilocuencia de un pop tarareable y discotequero repleto de facilones "oooohh " para el gran público, y temas más pausados donde vuelven a buscar la emotividad que siempre les acompaño. De entre los primeros, los más acertados son "Charlie Brown" con su eufórico ritmo y sobre todo "Don't Let It Break Your Heart" tema de melodía luminosa hipercontagiosa con unas juguetonas guitarras, que nos recuerda casi al final del álbum, lo mejor de la cara comercial del grupo. Del resto solo podemos salvar algo "Hurts Like Heaven" por su intento de contagiar la misma euforia que las dos anteriores pero se hace muy pesada ya al inicio del álbum. Después, los tres adelantos "Paradise", aburridísima e hipercomercial, "Every Teardrop Is A Waterfall" pop bailón que por mucho que se engañen los fans no copia "I Go To Rio", pues Chris Martin confiesa que se le ocurrió al ver la escena de Biutiful donde suena "Ritmo De La Noche", y "Major/Minus" donde saquean de manera soporífera a los U2 etapa americana, caen a niveles donde nunca imaginamos que se arrastrarían, y aún queda lo peor, la colaboración con Rihanna, "Princess Of China", que al escucharla das por seguro que la ha escrito ella (pero no) y que ni siquiera un sampler de los inigualables Sigur Rós la salva de la más absoluta mediocridad pop comercial. Para la esperanza están, los dos temas que nos acercan a Parachutes, "Us Against The World" y "U.F.O." preciosidades que mezclan delicadas guitarras acústicas y eléctricas con la sensibilidad característica de Martin, más "Up In Flames" sencillo tema de ligera percusión electrónica y piano que sumados al falsete típico rinden a la perfección e incluso la final "Up With The Birds" que a pesar de esa estructura con cambio de ritmo hacia lo épico ya tan repetida se suma a esos momentos esperanzadores. Las cuatro muestran a los británicos que son capaces de emocionar y adquirir innumerables fans de manera sencilla sin caer en lo mas burdo del pop de radiofórmula.
Coldplay han decidido seguir el camino que emprendieron hace tiempo ya, aquí alejándose de Brian Eno (aclaremos que eso de Enosificacion, que aparece en los créditos, no será nada, si viene a ser parecido a lo que fue en el grandioso The Lamb Lies Down On Broadway de Genesis, que como aclaró Peter Gabriel no fue más que una pequeña colaboración remezclando algunas voces y guitarras una tarde que coincidieron en el estudio), para acercarse a un pop de corte bailable de comercialísima producción, que sin duda hará que sigan aumentando sus ventas, mientras pierden totalmente a los que vieron en ellos un grupo de referencia en la época post OK Computer. Y aún así no caeremos nosotros en eso que están haciendo muchos de arrastrar toda su carrera, pues tanto sus dos primeros trabajos, como esos cuatro temas lentos más el acertado arrasa-estadios que es "Don´t Let It Break Your Heart" demuestran el oportunismo falso de tirar por suelo toda su obra, pero lo cierto es que tampoco entendemos a algunos sitios y revistas musicales de moda que han criticado este Mylo Xyloto como uno de los mejores de su discografía, cuando es sin duda su peor álbum en conjunto.

viernes, 21 de octubre de 2011

CRÍTICA : RYAN ADAMS - ASHES AND FIRE


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,0

Podríamos hacer un resumen rápido sobre el nuevo álbum de Ryan Adams respondiendo a dos sencillas preguntas, ¿es el mejor disco de los últimos años del de Jacksonville? y ¿esta al nivel de sus mejores trabajos?. Las respuestas son claras en ambos casos, a la primera pregunta un definitivo sí, a la segunda un rotundo no. Y es que este Ashes And Fire, recupera al Adams más centrado, el cantautor de raíces americanas de inigualable voz que recupera la esencia de grandes del genero como Bob Dylan o Gram Parsons, con temas sencillos de estremecedora belleza, pero a su vez no consigue llegar del todo a la frescura y perfección de los temas de su genial debut en solitario Heartbreaker, ni alcanza los mejores cortes de los algo inferiores, pero también sobresalientes Gold, Cold Roses y Jacksonville City Nights.
Empezando por la parte positiva del álbum, diremos que el americano vuelve de lleno a lo que mejor hace, y agarrado a su guitarra acústica compone un trabajo lento, dulce y sencillo, en solitario tras seis años acompañado por The Cardinals. El principio es contundente y directo, con la excelente "Dirty Rain" que nos adentra en una notable primera parte del álbum, con una vigorosa "Ashes And Fire" que nos deja con la simplemente excelente "Come Home", que nos deja claro que la colaboración de Norah Jones en el álbum será importante, en la casi desnuda "Rocks" parece pedir perdón por sus constantes delirios de grandeza, para rematar esta primera parte con la ligeramente mas movida "Do I Wait", de las mejores del lote, con importancia de los teclados obra de Benmont Tench, uno de los Heartbreakers de Tom Petty. La segunda parte del disco no mantiene el nivel tan constante, pero nos deja baladas country de alto nivel como "Save Me" o canciones algo más luminosas como la acertadísima "Lucky Now". Pasando a lo más negativo del álbum, aclarar que esa segunda parte no se mantiene constante porque faltan temas algo más vivos del nivel de "Do I Wait" y porque algún tema como "Invisible Riverside" cae en la monotonía. Además aclarar que la producción nos ha decepcionado un poco, sobre todo si tenemos en cuenta que recae sobre Glyn Johns (padre de su más habitual Ethan Johns) un clásico que además de haber trabajado con los Faces, los Beatles, Bob Dylan y otros grandes, tiene en su currículum ni más ni menos que haber trabajado con The Who en uno de los discos más grandes de todos los tiempos Who's Next. Quizá por eso esperábamos mucho, pero lo cierto es que la frescura y fuerza arrolladora que destilaban las bellísimas composiciones de Adams en las primeras producciones de su hijo Ethan, aquí no acaban de destacar, y en todo momento la instrumentación se mantiene dulce y blanda sin dejar explotar nunca ni la voz ni la guitarra de ese Adams que siempre quiso ser una figura del rock, y aunque eso le ha llevado muchas veces por caminos erróneos, cortarlo en seco hace que pierda una de sus señas de identidad. Por último, y puede que más por un gusto personal que otra cosa, falta aquí la harmónica insuperable de joyas como "Come Pick Me Up" o "Firecraker", de la que ya casi nunca se acuerda y que hubiera engrandecido varios temas.
Cuando publicamos a principio de año la crítica de III/IV su anterior cd, comentábamos que las mayores perdiciones que arrastra el americano son su mala cabeza y su incontinencia creativa sin ningún control, este acercamiento a sus inicios y su actitud algo mas calmada pueden hacernos creer en un principio de madurez que le hacia mucha falta y que ojalá, acabe en una mejor selección de sus esfuerzos a la hora de publicar. Comentábamos también que tras muchos años esperándolo, empezábamos a perder la confianza en que pudiéramos volver a ver al tipo que nos deslumbró con Heartbreaker, y aunque no es Ashes and Fire un paso definitivo, aunque le faltan momentos rotundos como las joyas antes citadas, supera sin problemas sus últimas referencias y lo coloca a la altura de lo mejor que hizo con Whiskeytown, y con eso nos basta para albergar de nuevo esperanza y para imaginarlo de nuevo acústica y harmónica en ristre dando de nuevo salida al inmenso talento que sabemos que guarda.

martes, 11 de octubre de 2011

CRÍTICA : THE DRUMS - PORTAMENTO


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 6,5

Son sin duda The Drums uno de esos grupos que obtienen demasiado rápido un excesivo reconocimiento por parte de cierta prensa musical, curiosamente y debido en parte a eso, y a algún otro factor como la personalidad de su líder Jonathan Pierce, el descarado pastiche que es su música y el hecho de ser un grupo americano de pop británico, son también un grupo ideal para ser vapuleados por otra parte de la prensa musical. Como con la mayoría de estos grupos relámpago, el segundo álbum se convierte en el momento de mayor apogeo de las críticas de los que siempre se mostraron contrarios a la banda y el punto en el que muchos de los que los ensalzaron abandonan el barco. Como nosotros no solemos caer mucho del lado de este tipo de grupos, seguro suponíais que los pondríamos fatal, pero lo cierto es que este Portamento no tiene nada que envidiar a su debut (acaso algún hit tipo "Let's Go Surfing"), si bien como aquel no deja de ser un disco correcto con buenos momentos. No entendemos ni a los que se exceden en los halagos ni a los que se ceban en ponerlos a parir.
Lo cierto es que Portamento se diferencia mucho menos de The Drums de lo que pueda parecer, las influencias siguen claras y grandes del pop de los ochenta como The Smiths, The Cure o New Order siguen apareciendo por todas partes acompañados de espíritu playero juvenil. La única novedad es el cambio hacía un ritmo y un estilo más lento, oscuro y melancólico, alejándose de la luminosidad saltarina de su debut, en un casi ridículo intento de mostrarse mas personales y maduros. Pero lo cierto es que este cambio no hace perder de todo el espíritu juvenil y pegadizo de los temas más exitosos del anterior y aunque con menos dosis de adrenalina canciones como "The Book Of Revelation", "What You Were", "Money" o la final "How It Ended" conservan el gancho. Por otro lado esas nuevas connotaciones de pop más oscuro que a veces los hace fijarse, de manera blandita, en las bases rítmicas de grupos como Interpol (y aquí ya pasan a convertirse en un pastiche de pastiches) los muestra acertados por momentos y destacan temas como "I Don't Know How To Love" o "If He Likes It, Let Him Do It". El álbum transcurre sin grandes altibajos, aunque al igual que en su primer esfuerzo arrastra el gran defecto de la monotonía, provocada por la similitud de la mayoría de sus canciones, con los mismos ritmos de guitarra, y el mismo acompañamiento de las baterías y los teclados que demuestran una alarmante falta de recursos instrumentales que acarrean también en sus de momento flojos directos.
Terminamos aclarando en lo positivo que este segundo disco mantiene el aceptable nivel del primero, los pocos cambios no les han sentado mal y debería gustar a los que conquistaron entonces. Lo negativo es que la falta de recursos y personalidad musical que acusaban no ha mejorado y convierte en un más difícil todavía mantener su facilmente conseguido estatus con su próximo intento.

viernes, 30 de septiembre de 2011

CRÍTICA : WILCO - THE WHOLE LOVE


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 7,7

Escuchar lo nuevo de Wilco sin haber escuchado/visto/leído un sinfín de opiniones se hace hoy en día prácticamente imposible debido al status que ha alcanzado la banda. Porque los de Chicago tras publicar consecutivamente un disco sobresaliente como Summerteeth y dos clásicos como Yankee Hotel Foxtrot y A Ghost Is Born, tres albums que mostraban a un grupo que tras coronarse como uno de los más importantes del alt-country, evolucionaba con excelentes tratados de pop en el primero, de art-pop insuperable en el segundo, para después girar y mezclar todo lo anterior a la manera de una perfecta banda de rock en el tercero, se convirtieron, con toda justicia, en uno de los grupos más importantes de la pasada década y consagró a Jeff Tweedy como uno de los mayores talentos musicales de los últimos años. Esto conllevó un aumento de popularidad (sin pasarse, que escuchar a algún super-indie hablar de música comercial es una estupidez supina) que han mantenido con sus dos anteriores trabajos y que provoca, como ya hemos dicho otras veces, un exceso de comentarios y una prisa por enjuiciar que dejan en el aire muchas ideas y opiniones, unas acertadas, pero otras muchas muy equivocadas y sin fundamento. La saturación que esto provoca, nos hace a veces confundirnos a la hora de disfrutar (o no) un nuevo álbum, por eso la primera parte de la crítica la dedicaremos a lo importante, el disco , escuchado en calma y con perfecta calidad, la segunda la dejaremos para esas cosas que después nos ha sorprendido (o no) oír/ver/leer.
Wilco estrenan compañía propia(dBpm) con este The Whole Love , algo que para ellos debe de suponer un paso liberador y para celebrarlo su nuevo álbum es una amalgama de todo lo que han hecho hasta ahora, repasando todas las caras que el grupo ha mostrado a lo largo de su excelente carrera. Por eso The Whole Love suena autorreferencial (algo que ya sucedía en Sky Blue Sky y Wilco(The Album)), porque suenen a Wilco haciendo que todas sus influencias queden aquí claramente reflejadas pero bajo ese sonido personal e intransferible que la banda ha alcanzado. Quizá lo único ligeramente novedoso lo encontramos en los temas de apertura y cierre, "Art Of Almost" nos muestra a los Wilco más experimentales, cercanos a como los hemos disfrutado antes pero aquí mezclando una primera parte con bases electrónicas cercanas a Radiohead con un apoteósico final rockero a mayor gloria de ese maestro de la guitarra que es Nils Cline, una genialidad que se contrapone a "One Sunday Morning", donde Jeff Tweedy libera sin ataduras a ese cantautor americano clásico que siempre ha llevado dentro, para a la manera de Neil Young o Bob Dylan, dejarnos 12 maravillosos minutos de una tonada guiada por una preciosa melodía repetitiva de acústica y piano que ligeramente va creciendo en intensidad. La vibrante "I Might" nos muestra la vertiente mas divertida de Yankee Hotel Foxtrot, "Sunloathe" nos trae la influencia cada vez más presente de los Beatles, aquí acertando con un delicioso cambio de ritmo en la parte final, "Dawn On Me" nos trae todo lo mejor del pop contagioso de Summerteeth, "Black Moon" tema intimista que en principio parece cortar el excelente ritmo que a esas alturas lleva el disco, va creciendo con cada escucha mientras que "Born Alone" con sus irresistibles guitarras nos recuerda la frescura de los temas más acelerados de Being There y cierra una primera parte del álbum sobresaliente. La segunda parte no consigue mantener el nivel tan alto, principalmente por su principio ya que "Open Mind" es un medio tiempo al estilo A.M., que no consigue destacar y "Capitol City" es un nuevo acercamiento a los Beatles que intenta mostrarse juguetona pero se hace monótona y simple, "Standing O" nos eleva de nuevo, mezclando la aceleración guitarrera del "I´m A Wheel" de A Ghost Is Born con los tics del mejor glam rock de T.Rex, después "Rising Red Lung" vuelve al intimismo folk rock mientras "Whole Love" se convierte en un tema contagioso con las escuchas, que hará que no pares de repetir su titulo. Para los más fans la edición de lujo trae un cd extra con cuatro temas, una gran versión del guitarrero "I Love My Label" de Nick Lowe, un medio tiempo lleno de punteos con "Message from Mid-Bar", el estupendo instrumental "Speak Into The Rose" que hará las delicias de quienes disfrutan con el final de "Art Of Almost" y una versión alternativa de "Black Moon" que no aporta nada.
Es este un trabajo que sigue la senda que han marcado desde que la actual formación permanece junta, pero que supera a sus dos predecesores, pues el conjunto es muy equilibrado y muestra una luminosidad recuperada, quizás no encontremos temas del calado de "Impossible Germany", pero tiene unos cuantos que puestos en manos de una de las mejores bandas en directo del mundo, van a volver locos a los que tengamos la suerte de disfrutarlos en vivo. No dudamos que el disco anda unos peldaños por debajo de sus obras magnas, pero la calidad de la banda es tal, que con subir algo el nivel como han hecho, les llega para firmar uno de los mejores discos del año. Además se les ve ilusionados ante la nueva etapa con compañía propia, así que confiamos en que sus nuevos trabajos continuen creciendo y los llevan a donde ya han demostrado que pueden llegar.
Hablando ahora de los comentarios que ha traído el octavo trabajo en estudio de Wilco y a pesar de estar recibiendo una buena acogida general, no son pocos los fans del grupo que dicen sentirse algo decepcionados, pero esto no nos sorprende pues son una banda que tuvo a muchos de sus primeros fans en contra cuando giraron del alt country a un pop rock más experimental, igual que los que se enamoraron de ellos en la década pasada parece que se les hacen cortos los logros de sus últimos albums y comentan que parecen acomodados, se entiende que ambos grupos tienen razón en sus quejas, pero mientras, los fans de todas sus caras disfrutando este álbum como enanos. Hay quien les crítica, no sin cierta razón, que su ramalazo Beatles no da para más, aunque "Sunloathe" hace dudar. Hay sitios que critican la duración del álbum por excesiva, pero son 56 minutos (el tonti pop bailarín de discos amarrados a los cuarenta minutos escasos, esta haciendo estragos en ciertos medios musicales), y casi todos proclaman "One Sunday Morning" una preciosa canción pero demasiado larga, pero es justo eso lo que la hace especial, de verdad no me imagino a ningún crítico hace cuarenta y tantos años diciendo que Bob Dylan debería haber acortado la duración de "Desolation Row" o Neil Young la de "Cowgirl In The Sand". Para finalizar, hay ciertos medios de moda que puntúan poco el álbum (precisamente ellos que regalan ochos y nueves a cualquier iluminado con un teclado) y lo hacen siempre recurriendo a la comparación con Yankee Hotel Foxtrot, algunos medios lo soban tanto para criticarlos, que parece más bien que quieren que se arrepientan de haberlo publicado, pero si tu eres fan, seguro no te importará pues aún menos puntuaron al imprescindible A Ghost Is Born. Ya lo decíamos, se comentan muchas cosas cuando Wilco publica algo nuevo, mientras ellos siguen sacando grandes (o grandísimos) discos, y ya van ocho.

viernes, 23 de septiembre de 2011

CRÍTICA : ST. VINCENT - STRANGE MERCY


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 8,0

Vamos a hacer una crítica corta para el tercer disco de Annie Clark como St. Vincent, tras su paso por la banda de acompañamiento de Sufjan Stevens y de formar parte de esa especie de comuna musical que es The Polyphonic Spree en su tercer álbum. La crítica será corta porque lo cierto, es que lo que hace de este Strange Mercy un estupendo trabajo, es sencillo de explicar. Tan sencillo de explicar como complicado de conseguir. Lo nuevo de St. Vincent logra mezclar un pop con ligeras bases electrónicas, de ese que muchas divas de las listas de ventas se dedican a arruinar, con algún acercamiento a grandes nombres femeninos del pop y el rock, diferenciándolo y destacándolo de otras artistas similares, con su excelente trabajo en la búsqueda de originalidad en cada canción, llevando la instrumentación un paso más allá, para sorprendernos en cada tema. Mención aparte merecen sus guitarras, totalmente influenciadas por algún grande del rock sinfónico y progresivo, quizá herencia de su paso por The Polyphonic Spree, y que son las que llevan el peso en esa parte más original de cada tema. Todo esto acompañado de unas letras que podrían ser serie negra femenina y a veces feminista.
En las canciones de Strange Mercy no es difícil encontrar esa base de pop de tinte electrónico, es además evidente en algún tema la influencia de artistas como Kate Bush en la delicada "Champagne Year", de P.J. Harvey en la magnífica "Northern Lights" o de Bjork en la inicial "Chloe In The Afternoon". Pero también es cierto que ya desde ese estupendo tema inicial se aprecia la importancia que las seis cuerdas van a tener en el álbum, una importancia que alcanza su máximo cuando beben directamente de Robert Fripp y de sus guitarras sinfónicas,progresivas y experimentales tanto de discos de King Crimson como de su extensa carrera posterior. Es en temas como "Surgeon" o "Dilettante" donde apreciamos lo conseguido que esta ese acercamiento al rock sinfónico con unas guitarras que relanzan las canciones llenándolas de variaciones rítmicas, siendo el mejor ejemplo la inigualable "Neutered Fruit", donde también aparecen unos teclados que acaban por convertirla en un tema completamente sinfónico-progresivo. Todos los temas buscan esa vuelta de tuerca más, para hacerlos diferentes, algunos se exceden un poco y no consiguen cuajar del todo, como el single "Cruel" o la excesiva "Hysterical Strength", pero en contraposición otros menos rebuscados triunfan, como la arrolladora balada "Cheerleader" , la titular "Strange Mercy" o la final "Year Of The Tiger". Las bases pop, la importancia de las guitarras e incluso la influencia del rock sinfónico nos hacen recordar Bitte Orca de Dirty Projectors, que como aquí, también conseguían estupendos temas pop completos y variados rítmicamente.
Suponemos que habrá muchos a los que les cueste dar una oportunidad a St. Vincent, por que no comulgan con ese tipo de pop o porque le espantan las referencias a rock sinfónico, pero incluso a ellos les recomendamos este Strange Mercy, porque es una clara demostración de lo que se puede llegar a hacer con talento para al contrario de otros muchos, intentar engrandecer un estilo.

lunes, 19 de septiembre de 2011

CRÍTICA : GIRLS - FATHER, SON, HOLY GHOST


PUNTUACIÓN (sobre 10) - 8,5

Creo sinceramente que aunque su estreno en 2.009 con Album, pudo recordar en algo a un hype de esos que tanto abundan en las revistas y sitios más cools de aquí y de allá, sobre todo por pelotazos como la irresistible "Lust For Life" o la arrolladora "Morning Light", aquel debut nos mostraba bien a las claras que Girls eran algo diferente, un dúo (ahora se acompañan de tres músicos más) repleto de influencias clásicas, excelentemente actualizadas por las composiciones del líder Christopher Owens y por la instrumentación de Chet "JR" White. Todo se corroboró con la edición de su Broken Dreams Ep el pasado año y ahora con este Father, Son, Holy Ghost , se confirman como uno de los grupos de más talento del momento. Y lo hacen, como no, de una manera diferente a como muchos los esperaban, porque aunque los tres primeros temas puedan engañar, este es un álbum de baladas y medios tiempos, con innumerables influencias de pop y rock clásico de los 50, 60, 70 y algo más, con unas letras aun más desgarradoras que en sus anteriores entregas, llenas de desilusiones, remordimientos, vacíos existenciales ... no sabemos si tiene que ver, pero puede que la muy comentada infancia de Owens en la secta Childrens Of God, que lo hizo permanecer años aislado del mundo exterior, marque muchas de ellas, sobre todo en las que tratan sobre la relación con su madre.
No es sencillo hablar de todos los referentes que recorren el disco, seguro que nos dejaremos muchos en el tintero, porque la riqueza musical es densa, haciendo que durante todo el minutaje tengamos la sensación de escuchar algo familiar y que cada vez descubramos algo nuevo, conservando, eso sí, lo que ya nos ofrecieron antes como esa cercanía a Elvis Costello y su manera de rememorar a los más clásicos del pop y el rock. El inicio del cd es la parte más rítmica, empezando con "Honey Bunny" tema de aires surferos con estribillo pegadizo, que hace difícil no nombrar a Brian Wilson , a continuación "Alex" nos descubre a Owens cantando como Elliott Smith en un tema de pop de guitarras del de toda la vida, dando un excelente resultado y demostrando ya la importancia que van a tener las guitarras y sus solos en este segundo largo. Cierran esta primera parte más rápida, sorprendiéndonos con "Die" tema de hard rock setentero que emparenta directamente con Deep Purple en su parte cantada y se queda a medio camino de la épica folk de alguna balada de Led Zeppelin y del punto progresivo de Uriah Heep en su instrumental segunda mitad. "Saying I Love You" cambia el ritmo y retrocede hasta los años 50, para recordarnos baladas de Buddy Holly, Roy Orbison o incluso las mas melosas de los Everly Brothers, porque Girls no se han cortado a la hora de aplicar azúcar y aún así, bajo las enseñanzas de Elvis Costello, increíblemente consiguen que el tema funcione tras la contundencia de "Die". La desgarradora "My Ma" es un baladón setentero que se acerca a George Harrison mezclado a una lenta de T. Rex, con unos preciosos teclados y coros que elevan la intensidad para introducirnos en los arrolladores mas de seis minutos del single "Vomit", que empieza con reminiscencias de Pink Floyd, continua con una parte central de pura balada rock de los setenta llena de acertadas guitarras que acaba mezclándose con un coro final que recuerda mucho al de "The Great Gig In The Sky" del Dark Side Of The Moon, para que todo unido a la desgarrada interpretación de Owens nos den uno de las canciones del año. "Just A Song" es otro tema largo, que empieza con un solo de guitarra española que descoloca para dar paso a una dulce balada acústica que a mitad de tema cambia de tercio para acercarse a los Pink Floyd de Atom From Heart Mother y posteriormente soltarnos un final que suena a los Carpenters (más azúcar) de manera clara. En "Magic" vuelven a retroceder en el tiempo con un tema que recuerda de nuevo a solistas que ya hemos nombrado, pero aquí a la manera de los Beatles más desenfadados, acertando a relajar la intensidad emotiva que en esta parte lleva el disco. En los casi ocho minutos de "Forgiveness", Owens se queda a medio camino entre John Lennon y algún cantautor acústico, para en la parte final hacer explotar el tema con un solo de guitarra memorable, que recuerda a los de algunos temas de Wilco en A Ghost Is Born. "Love Like A River" aparca directamente en los años 50 y nos trae una balada de Fats Domino remasterizada, mientras "Jamie Marie" despide el trabajo con un preciosista ritmo lento, que se acelera con la entrada de un estupendo teclado en su parte final.
Todas las influencias que hemos nombrado (y todas las que se nos han olvidado), pueden hacernos pensar en una feroz crítica de todas esas revistas y sitios que los encumbraron, pues durante años han venido destrozando grupos que se han dejado caer por el hard rock setentero, por el rock sinfónico, por el soft pop... pero de momento esta siendo todo lo contrario, y es que quizá lo que realmente sorprende de este segundo largo de Girls, es la perfección compositiva y de producción con las que se acercan a cada estilo, sin aportar nada nuevo es cierto, pero redondeando los temas de cada uno de ellos, dejando que sean nuestros gustos más cercanos a un estilo u otro, los que nos hagan elegir nuestros temas favoritos del álbum.
Podemos entender que los de San Francisco perderán algún fan con este trabajo, aquellos que apreciaban la parte más inmediata de Album, pero nosotros no podemos dejar de recomendarlo e igualar nuestra mejor nota hasta la fecha, pues este es un disco que no hace más que confirmar a Girls como un grupo único y a este 2.011 como uno de los mejores años musicales de los últimos tiempos, muy por encima del anterior y eso que aún nos queda para terminarlo (ojo que la próxima crítica tambien es de un discazo). Toda esta bonanza ha hecho que los que rodeamos disconcierto ya estemos discutiendo si este es el disco del año o es el de The War On Drugs, con alguno que aún apuesta por el de Artic Monkeys, Bon Iver o PJ Harvey ... y que felices estamos.